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domingo, 20 de agosto de 2023

Destino de Embriones II: Implicaciones éticas/emocionales

Hola de nuevo.

Hace unas semanas escribí un post añadiendo algunas aclaraciones que yo, particularmente desconocía en su momento, sobre el tema económico, principalmente, que lleva aparejado cada destino posible de los embriones que no vamos a usar tras completar nuestros proyectos familiares, pero creo que quedó cojo al plantearlo de una manera quizás un poco (o mucho) materialista y necesitaba completarlo con el enfoque de lo que supone emocionalmente llegar a tomar esa decisión.

Silueta de mujer pensativa en el firmamento


Llevo formando parte activa de la #Infertilpandy en Twitter desde 2015 (antes leyendo sin participar) y he conocido, por lo tanto, a muchas mujeres que empezaron con los tratamientos cuando yo lo hice, antes o después, pero que han tenido que enfrentarse a ese momento de decidir qué hacer con esos embriones que no van a usar. 

Muchas veces el tema supone un gran bloqueo, incluso mayor que el famoso "duelo genético" en el caso que hayan tenido que recurrir a donación de gametos para conseguir la maternidad, y muchas demoran esa decisión final porque les corta la respiración enfrentarse a ello.

Una opción que contempla la ley, como ya comentamos en el post anterior, es mantenerlos hasta los 50 años de la mujer, y en el caso en que se hayan conseguido los hijos que se deseaban a una edad considerada "tardía", quizás tampoco suponga realizar demasiadas renovaciones, ya que se suelen realizar cada dos años, o simplemente económicamente se puede asumir y/o se decide ese destino como primera opción. Pero en ocasiones puede resultar una cuantía inasumible por la cantidad de años hasta alcanzar esa edad.

Enfrentarse a la decisión de qué será de esos embriones a veces no es fácil, paraliza y corta la respiración sólo con pensarlo. Podemos llegar a sentir un fuerte vínculo con ellos y tanto la idea de donarlos a otras personas, como que se eliminen o se usen para investigación, puede generar inquietud, angustia, desasosiego...

Por lo que, si se han planteado correctamente desde la clínica desde el principio, cosa que rara vez sucede según las conversaciones mantenidas sobre este tema con muchas mujeres que se encuentran en la situación, en mi opinión, en caso de que el destino de los posible embriones restantes supusieran un problema para la/os paciente/s, creo que se deberían ofrecer alternativas, como ir generando el número mínimo de embriones que se consideren estadísticamente necesarios para completar el proyecto familiar, informando siempre de los riesgos, ya que se eliminaría la posibilidad de realizar una selección de los embriones atendiendo a su calidad morfológica, y del incremento económico que ello supone, de modo que sea/n la/los paciente/s quién/es puedan tomar una decisión al respecto sobre el itinerario a seguir debidamente informados con claridad y transparencia.

Entiendo que es un tema que queda muy lejano a la hora de plantear el inicio de un tratamiento de FIV, ya que lo único que se tiene en mente es conseguir un bebé sano y nos parece tan difícil que ponemos todo para que ello suceda y todos los blastocistos o embriones que podamos obtener nunca nos parecerán muchos, pero creo, que aunque no se espere ni se pretenda tomar la decisión final en ese momento, no está de más que vaya resonando y se hable del tema sin tapujos para que, llegado el momento, se sienta la seguridad de que esa información se obtuvo desde el principio y no apareció por sorpresa.

Llegado el momento en que se plantea la situación de tener que decidir sobre los embriones que mantenemos vitrificados, en el caso que haya uno, varios o incluso muchos, hay que enfrentarlo si no pretendes tenerlos todos y ganar dinero a su costa sobreexponiéndolos en Redes Sociales y usándolos para hacer publicidad encubierta, pues no suele ser una opción transferirlos todos y formar una familia numerosa especial... (Permitidme el chiste malo, cada una tiene sus fobias y taritas...)

Mantenerlos hasta que en el futuro sean eliminados o destinarlos a investigación, son dos decisiones cuyas connotaciones morales y éticas son muy personales, pero personalmente creo que conllevan menos quebraderos de cabeza porque ahí acaba su evolución. 

La opción de donar a terceros a veces trae aparejada otra problemática extra al pensar que en un futuro existan personas con una genética similar a la de nuestr@/s hij@s, que si además provienen de donación de gametos se abre aún más el abanico a la hora de asumir retos.

No es algo para decidir a la ligera y cada familia tendrá que sopesar sus criterios, convicciones y valores para llegar a la determinación que les haga sentir más tranquilos y felices.

Como en casi nada en general, en reproducción asistida en particular y respecto a la disyuntiva de revelación de orígenes y de toda la información relevante relacionada con el tratamiento que posibilitó el nacimiento de nuestr@/s hij@/s, no existe una fórmula correcta ni una manera ideal de afrontarlo; es cuestión de escucharse, pensar en lo que será mejor para ellos, valorar pros y contras para elegir la opción más adecuada para cada familia.

Me ha parecido importante poner el tema sobre la mesa y arrojar mi punto de vista por si puede ayudar a alguien en el momento, aunque soy consciente de que es un tema espinoso que no es agradable de afrontar con antelación.

Edito el post en agosto de 2025 con la misma información que he añadido en el otro post porque tras hablar con una embrióloga con mucha experiencia y muy reconocida me comentó que todos los embriones donados tienen que cumplir los mismos requisitos que se les pide a los donantes por separado en ese mismo momento y que ya estaba generalizado hacer "matching genético" (en mi época aún no era así), por lo que sólo se tienen en cuenta embriones que hayan realizado este procedimiento o de lo contrario no pueden usarse para donar a terceros.

Lo que hace que, para simplificar, en muchas clínicas sólo se acepten embriones procedentes de doble donación.

Por lo que si tus embriones no tienen realizado "matching genético" no serán aptos para este destino.

Os mando un abrazo enorme y gracias por estar ahí.

Nube.

sábado, 19 de agosto de 2023

Conociendo a la #Infertilpandy

¡Hola!

Estamos muy agradecidas porque a raíz de la difusión del folleto, hemos recibido muchas muestras de interés por parte de personas ajenas a nuestra comunidad virtual y también de clínicas.

Una de ellas, Equipo Juana Crespo, se puso en contacto con nosotras para realizar una entrevista a partir de la cual han publicado este artículo, pero nos han dado autorización para poder publicar la entrevista íntegra también y aquí la tenéis.



-¿Qué es la #Infertilpandy? ¿Quién está detrás de este hashtag? ¿Qué tiene que ver con Red Infértiles?

La Infertilpandy es una comunidad unida a través de este hashtag en Twitter y otras redes sociales de personas que, por un motivo o por otro, no hemos podido tener hijos de la manera tradicional en los tiempos que se consideran normales, tratamos de evitar que esta experiencia vital tan dura se viva desde la soledad y la incomprensión del entorno, algo que desgraciadamente es bastante común.

Encontrar a personas que pasan o han pasado por lo mismo que tú, no sólo sirve para despejar los miedos a algo tan tabú y desconocido, sino que muchas veces es la única vía de escape donde poder desahogar mucho dolor y frustración en un entorno libre de juicios y lleno de empatía.

Detrás estamos principalmente personas que padecemos esterilidad o infertilidad, además de mujeres que tienen que pasar por tratamientos de reproducción asistida para acceder a la maternidad como madres solteras por elección o parejas de mujeres, pero también el hashtag es usado por profesionales de la ginecología, embriología y psicología entre otros, que son bienvenidos para resolver dudas y son un gran apoyo para orientarnos en muchas ocasiones.

Red Nacional de Infértiles estuvo desde el inicio, aunque no estuviese formada como tal, y sigue siendo una parte importante del grupo, ya que organizan diversos eventos con profesionales, hacen una gran labor por visibilizar la infertilidad y promueven quedadas periódicas, entre otras actividades, pero no todas las personas que participan son socias de la Red y desde #Infertilpandy se dan a conocer todas las iniciativas que sumen y puedan ayudar, vengan de esta asociación o de otras.

Folleto descargable en texto accesible a personas ciegas en el último archivo desde aquí.

-¿Cómo nace la Infertilpandy?

La Infertilpandy nace en 2013 cuando un grupo de mujeres se encontraron a través de blogs y de Twitter compartiendo su experiencia con la infertilidad.
En el blog "Se me pasa el arroz" se votó por el nombre del grupo y de ese impulso nació la asociación Red Nacional de Infértiles liderada por algunas de esas mujeres.

-¿Os constan miembros de diferentes nacionalidades? ¿Cuáles?

Sí, es una comunidad abierta a todo el mundo sin fronteras, casi todas las personas que utilizan el hashtag son de habla española, aunque también a veces hay alguna interacción en inglés.
Hay personas de toda América, españoles en otros países en todo el mundo... Quizás donde más se mueva también, además de en España, sea en Argentina.

-A lo largo de estos años hay gente que entra y gente que sale, siguen estando presentes las personas que más o menos lo fundaron?

Sí, algunas de las personas que iniciaron esta preciosa comunidad siguen participando, otras aparecen de vez en cuando y es una alegría ese "reencuentro". De alguna forma el vínculo es tan fuerte que algunas no lo dejamos del todo aunque hayamos completado nuestro proyecto familiar de una u otra manera (tratamientos o adopción) o hayamos dejado de buscar hijos.

-¿Hay libertad de expresión en la #Infertilpandy?

Por supuesto, toda persona tiene total libertad, opina en base a su experiencia, buena o mala, con respecto a las clínicas a las que han acudido, expresa su malestar durante los procesos... No existe ninguna regla escrita pero suele primar el respeto ante todas las opiniones, pensamientos y sentimientos.

-¿Os conocéis? ¿Cómo quedáis?

Cada cierto tiempo Red Infértiles organiza su "Café de los sueños" en algunas ciudades que consiste en encontrar un ratito para conocerse y conectar. Así mismo, tomaron el testigo de un grupo de pacientes que organizaron la primera quedada a nivel nacional y desde la asociación se sigue organizando anualmente.

También Grupo de Apoyo Hello!, otro importante soporte que ha estado desde los inicios, realiza encuentros, talleres y eventos y otras veces son las mismas personas de manera autónoma quienes quedan para acompañarse a citas y realizan quedadas más informales. Siempre conectas con algunas personas en especial y a veces se crean verdaderas amistades que traspasan la red social y pasan a la vida real.

-¿Alguna de las frases o historias más duras que recordéis?

Las frases más duras que tenemos que oír suelen ser para intentar mitigar el dolor, pero eso es imposible. Este proceso conlleva muchos duelos y no se suelen respetar.

Cada persona tendrá su propia lista de frases dolorosas pero la mayoría se repite.
"La naturaleza es sabia" es una de las que me parecen más crueles, porque da a entender que no somos merecedoras de ese don, como si todas las personas que tuviesen facilidad para engendrar fuesen padres ideales, cuando desgraciadamente a menudo nos llegan noticias que nos hielan la sangre que evidencian que para nada es así.

Todas la que conllevan la culpabilidad de la mujer y que se autosabotea como "cuando te relajes" o "es que estás obsesionada" o "eso es que no lo quieres realmente" nos dan también mucha rabia porque muchas veces ni siquiera es por factor femenino, pero el concepto de que es un problema de la mujer sigue ahí y que sea mental o psicológico estigmatiza a la mujer y es realmente machista.

La infertilidad es una enfermedad y como tal debería tratarse. Aplicando un poco de sentido común a nadie se le ocurriría decir frases similares a personas que padezcan otro tipo de enfermedad.

En cuanto a historias, hay muchas muy dolorosas, de años de intentos, abortos de repetición, pérdidas neonatales y perinatales, personas que se ven obligadas a abandonar por motivos económicos o emocionales...

Creo que todas tenemos nuestra lista personal de historias que estamos deseando que lleguen a un final feliz, cuando alguna "traspasa la barrera" es una felicidad inmensa.

-¿Y alguna muy emotiva que os haya puesto el pelo de punta y os haya hecho considerar que esto de verdad vale la pena?

¡Muchas! A veces dejas de ver participar a alguien muy querido y un día trae la noticia de que está embarazada o es mamá, porque a veces se necesita desconexión para recargar fuerzas o simplemente se deja el grupo, pero otras se vive el embarazo con tanto miedo que hasta se teme el contarlo por si tampoco fuese bien.

Otras veces, conocemos que tras años de espera ha llegado por fin su hijo/a a través de la adopción.

También hay casos sorprendentes como el de una compañera que tuvo tres bebés habiéndose transferido un único embrión; embarazos espontáneos que, aunque no es la idea que queramos transmitir porque es algo anecdótico, realmente a veces ocurren...

Pero cada bebé que llega a unos brazos que lo han esperado, buscado y luchado tanto es una alegría.


-Cuéntame de este folleto que habéis hecho. ¿Por qué surge? ¿Cómo os organizáis para hacerlo? ¿Qué esperáis de él? ¿Cuál sería para vosotr@s un buen objetivo cumplido?

Muchas personas llegamos después de mucho camino recorrido con poca información y mucha soledad e incomprensión en el entorno, así que siempre pensamos en maneras de romper eso y llegar a esas personas que no saben donde dirigirse buscando algo de empatía. De ahí surgió la idea del folleto y algunas anteriores a menor escala.

Desde Twitter hicimos llamamiento y unas 30 personas, la mayoría pacientes, han colaborado de diferentes formas en él, algunos profesionales como embriólogas/os y psicólogas han aportado también documentación, visión y consejos, y cada uno hemos aportado en la medida en que hemos podido, en la redacción, corrección, maquetación, diseño... Sacando tiempo de nuestros trabajos y actividades diarias y de manera totalmente altruista.

En algo más de 10 semanas hemos conseguido organizarnos y sacarlo a la luz.
Por eso es tan vital que las clínicas se sumen en la difusión, ya que de manera individual es un trabajo mucho más difícil.

El objetivo, poco realista, sería que llegase a cada rincón, no sólo a clínicas, porque eso ya supone haber roto la primera barrera, sino a aquellas personas que quizás sólo por miedo o desconocimiento no dan el paso queriendo tener hijos.

Últimamente han llegado nuevas incorporaciones y pensamos que puede ser por la difusión del folleto, así que cada una de ellas sería un objetivo cumplido.

Pero también el folleto va dirigido a quienes no viven este problema en primera persona o aún no son conscientes de ello, porque la mayoría nos creíamos fértiles antes de darnos de bruces con esta realidad, y da pequeñas pautas para que se pueda actuar a tiempo. Trata de romper falsos mitos acerca de la fertilidad, expone lo frecuente que es, alerta sobre enfermedades silenciadas como la endometriosis, pone el foco en la importancia de conocer la reserva ovárica y que la fertilidad decrece con la edad, visibiliza aspectos menos conocidos y ocultados como la donación de gametos o los abortos y pérdidas perinatales o neonatales... Y también trata de concienciar a la sociedad ajena a este problema para que puedan empatizar y tengan recursos para afrontar estos temas en su entorno.

Todo esto muy a grandes rasgos y con las limitaciones que conlleva condensar tanta información en tan poco espacio y que a la vez estéticamente sea atractivo y fácil de leer.

-¿Qué le pedís a la sociedad “fértil”?

Las personas que no han tenido que enfrentarse a esta situación a veces no son conscientes de lo que supone. Se pasa por multitud de duelos y se enfrentan muchos miedos, el peor de todos, la incertidumbre de si alguna vez se va a conseguir.

El primer duelo es asumir que tus hijos tengan que venir a través de tratamiento y no a través de un embarazo espontáneo, luego pueden venir pruebas de embarazo negativas, abortos, enfrentarse a pinchazos, punciones, intervenciones quirúrgicas, duelos genéticos si la opción es la donación de óvulos, esperma o ambos, a veces ni así se consigue gestar porque haya otros problemas... y en cualquier momento uno de esos duelos puede no superarse y que se decida parar ahí. Todo es respetable y todos deberíamos estar capacitados para acompañarlo, como con cualquier otra enfermedad o problema, dejar tiempos para asumir, sanar y avanzar o no, que a veces se pretende que se vuelva a estar como si nada hubiese pasado cuando sí pasa.

Normalmente es suficiente con no rellenar silencios incómodos y dejar a la persona que sufre infertilidad desahogarse a su ritmo transmitiendo simplemente que estás ahí para dar un abrazo cuando se necesite.

Nadie puede cambiar la situación o garantizar que se va a conseguir dando falsas esperanzas.
Sólo sentirse escuchada/o suele ser lo que más reconforta.
__________________

Eso es todo, recuerda que puedes descargar el folleto para compartirlo en RRSS o imprimirlo para distribuirlo por tu zona desde aquí.

Un abrazo y gracias por estar ahí.

Nube

viernes, 18 de agosto de 2023

Nuestro precioso folleto ya está aquí

Buenos días!!!

Hace algo más de dos meses desde la #Infertilpandy de Twitter nos hemos unido e ido moviendo para realizar un folleto con información básica sobre fertilidad, reproducción asistida, infertilidad... pero sobre todo para allanar el camino a aquellas personas que llegan y encuentran solamente oscuridad e incomprensión y también hemos tratado de hacerlo ameno para concienciar al entorno sobre este tema y romper falsas ideas y tabúes.

Hemos añadido también asociaciones y recursos, con apoyo tanto emocional como descuentos y demás, para todas las situaciones que se pueden presentar y para poner luz en otros puntos oscuros como los abortos, la donación de gametos, las pérdidas neonatales y perinatales...

Ha sido un gran hándicap la limitación de espacio y el tratar que fuese atractivo a la vista para que invitara a leer y condensar tanto, pero espero que sea un punto de partida para que todas las personas que se enfrentan de una manera o de otra a la reproducción asistida, se vean reflejadas. Y si no es así, os animo a crear otro con aquellos puntos que consideréis que no están suficientemente desarrollados y desde nuestra comunidad estaremos encantados de darles también difusión.

Ha sido un lujo poder contar con un equipo tan grande de pacientes, psicólogas, embriólog@s, asociaciones... que han aportado su trabajo, dedicación, tiempo y conocimientos (más de 30 personas) que hemos remado en la misma dirección con decisiones democráticas y cero conflictos y creo que eso se refleja en el resultado final: Un folleto precioso, con información básica y útil que nos llena de orgullo y satisfacción (como decía aquel señor cada Navidad... 😅)
Ha sido un lujo trabajar con vosotros! Nunca podré agradecer lo suficiente haber podido compartir con tod@s este proyecto!

Por favor, sería de gran ayuda que llegase a cada rincón, así que si se te ocurre alguna manera de difundirlo, somos todo oídos. De momento difundir en RRSS, intentar convencer a clínicas para q se impliquen en la difusión, citar a influencers e imprimir y repartir en nuestro entorno, es un gran comienzo.

Así que por favor #SumaTuGranito para seguir #VisibilizandoLaInfertilidad!

Millones de gracias! 😘 😘 😘

Desde aquí puedes descargar los archivos tanto en imagen como en PDF y también accesible para personas ciegas.

Muchas gracias por estar ahí!

jueves, 17 de agosto de 2023

El Podcast de Nube

 ¡Hola! Cuánto tiempo... ¿verdad?

¿Cómo estáis?

No sé si quedará alguien por aquí, pero creo que debía actualizar el blog para recoger la nueva manera que se me ha ocurrido para acompañar a otras personas que pasen por procesos de infertilidad, y hace unos meses comencé a realizar podcast en directo (con más nervios que vergüenza) en la app Stereo. 

Pero como esta aplicación requiere cuenta para poder acceder a los programas en directo y audios, finalmente he volcado el contenido en un canal de Youtube, para hacerlo más accesible en todos los sentidos, ya que también puede hacer uso la comunidad sorda (entre la que se encuentra una gran amiga que inicia proceso y a la que le mando toda la suerte de la buena del mundo) a través de los subtítulos que YouTube genera automáticamente, si la inteligencia artificial, o lo que sea que lo haga, consigue descifrar mi acento, claro...

El podcast de Nube
Gracias, Marian, por tan bonita plantilla.


Esta aventura se inició gracias a mi querida Marian Cisterna y su maravilloso Grupo de Apoyo Hello, de la mano de los cuales pasé a formar parte del equipo de 💙#HelloStereoFertilidad con el afán de normalizar los temas sobre infertilidad y democratizar su tratamiento, partiendo de la base de que nuestras aportaciones carecen de peso profesional, pero siendo conscientes de que muchas veces una simple experiencia más, es recogida como una mano a la que agarrarse para no sentirse sola en este camino, simplemente por haberlo pisado antes que tú y poder sentir comprensión sin sentirte juzgada ni "bicho raro".

También fue importante para mí a la hora de dar el paso y vencer mi miedo escénico y timidez (que se notan en los muchos fallos) #MiNoe, ya que me hizo consciente de que quizás en Twitter puedo parecer más distante de lo que querría y creía, y me dio el empujoncito al creer que con mi voz (desafinada) podría resultar mucho más cercana y podría expresarme de una manera más ágil que la palabra escrita de un post, por ejemplo, y hacerlo más accesible que un hilo de Twitter, que se acaba perdiendo entre los Time Lines...

Hasta hoy he realizado "duetos", sobre diversos temas que consideramos de utilidad, con mi amiga Eva (Una cuna para Eva) que me siguió en esta nueva locurilla; Ainhoa (My baby comes) que además de ser también del equipo, como Eva y yo, siempre difunde todo lo que hacemos; mi gemelilla María José Barquero (que además es psicóloga especializada en infertilidad) que se dejó liar a pesar de estar hasta arriba de trabajo; y mi gran descubrimiento: Hey Wasabi Girl, que aunque ya la conocía de Twitter, hablar con ella sobre su experiencia como donante de óvulos, fue un regalo que creo q puede ayudar muchísimo a otras mujeres que se enfrenten al dilema de si aceptar o no la ovodonación como opción para ser madre, y que también sacó tiempo de su vida familiar y profesional para ayudar.

Doy las gracias a todas ellas y a las personas que dedican su tiempo en escuchar, difundir y enviar mensajes de apoyo que dan sentido a seguir añadiendo granitos de arena a esta playa donde nadie debería sentirse sola.

A partir de ahora quizás aborde algún tema en solitario y en otros formatos que la app permita, ya que no para de sorprender con nuevas mejoras (aunque el agujero en la privacidad sigue sin estar resuelto...)

Si queréis colaborar en un programa, proponer algún tema, hacer alguna pregunta o realizar cualquier sugerencia, soy toda oídos.

Os dejo por aquí el enlace a mi canal de Youtube y os espero por allí: #ElPodcastDeNube

Un abrazo y muchas gracias por estar.

Nube.

miércoles, 13 de octubre de 2021

Infertilidad secundaria. La historia de Helena.

Hola, ¿Cómo estáis?

Hacía mucho tiempo que quería escribir sobre dos temas que me parecen muy interesantes y que despiertan muchas dudas, muchas veces relacionados, como son la infertilidad o esterilidad secundarias y la maternidad con origen diferente, como indico en el título.

Quizás sean temas poco tratados y he contactado con dos mujeres que se han encontrado en esa situación y generosamente han querido ofrecernos sus testimonios.

¿Qué sentimientos se experimentan cuando tras ser madre sin tratamiento no consigues volver a serlo sin ayuda?

Una vez conseguida esa segunda maternidad o embarazo ¿Qué diferencias existen, si las hay, entre ambas?

Intentaremos responder a éstas y otras preguntas de la mano de Argia y Helena, además, en el tema de maternidad con gameto propio/donado también puedo aportar mi propia experiencia.

Para que no quede un post interminable, he decidido dividirlo en dos que publicaré simultáneamente.

En uno contaremos con el relato, sin pausas, de Helena, y en el siguiente, tendréis la entrevista con Argia y alguna aportación personal.

Allá vamos sin más dilación y os dejo con Helena y sus palabras, sin resumir, porque considero que perdería intensidad su historia. 

Nos hablará de infertilidad secundaria y el largo camino recorrido hasta su actual y celebrado embarazo evolutivo de ¡ya más de 20 semanitas!:

 

Infertilidad secundaria y doble maternidad

"Conozco a mi pareja desde que éramos adolescentes, aunque no nos hicimos pareja hasta muchos años después. Como ya nos conocíamos tanto, enseguida decidimos ir a por el bebé y nació nuestra hija: un embarazo natural, buscado y que vino a la primera. Todo maravilloso. Yo cumplía los 36 ese mismo verano.

Habíamos hablado mil veces sobre la familia que nos gustaría formar y nos imaginábamos con tres peques, así que cuando nuestra hija cumplió año y medio fuimos en busca del hermanito.

Como la vez anterior, en cuanto me vino la regla me volví a quedar embarazada. Tenía 37 años y medio. La ilusión era tremenda.

Igual que en el primer embarazo, decidimos hacer el test de diagnóstico prenatal no invasivo. Esta vez los números del triple screening no habían salido tan bien como la vez anterior, pero no nos imaginábamos lo que estaba por venir.

Cuando estaba embarazada de 13 semanas fuimos a recoger el resultado del test, hacía una semana me había hecho una ecografía y todo iba fenomenal. Cuando vi el resultado con trisomía 21 se me vino el mundo encima.

En ese mismo momento, como la consulta de mi ginecóloga está en el mismo hospital donde recogí el test, subimos a compartir resultados.

Nos dijeron que había que hacer una biopsia de corion para confirmar el diagnóstico y mientras llegaba el especialista me hicieron una ecografía. El corazón de mi bebé se había parado. En ese momento mi mundo también se paró, había perdido a mi pequeñín. Estaba a punto de cumplir los 38.

Me dijeron que esto sucede, que es normal. Así que pasé un par de meses como pude, secando mis lágrimas y cuando quisimos volver a intentarlo se cruzó una piedra en el camino: Me diagnosticaron una enfermedad contagiosa que había contraído en el trabajo, de esas que pensabas que no circulaban desde el siglo XVIII... Y eso me obligó a tomar una medicación muy fuerte y posponer mis planes de maternidad otros seis meses más.

A nivel psicológico me afectó bastante porque veía que iba cumpliendo años y se iba retrasando.

En cuanto acabé el tratamiento me dijeron que ya podía volver a intentarlo y allá que fuimos.

Me quedé enseguida embarazada. Tenía casi 39 años.

Esta vez en la semana 6 empecé a sangrar y también lo perdí. No me supieron decir el motivo, de nuevo era "normal".

Había vuelto a perder un bebé, sólo eran 6 semanas, pero era tan deseado y esperado... El dolor no se mide en semanas.

Pasados los dos meses de rigor, volvimos a intentarlo y otra vez me volví a quedar embarazada enseguida. Tenía algo más de 39 años.

Esta tercera vez iba muerta de miedo, con mucha prudencia y de nuevo tuve un sangrado que acabó en aborto en semana 9.

Otra pérdida. Otro mazazo: el definitivo.

Habíamos llegado al final de una vía. Necesitábamos ayuda profesional.

Esta vez pudimos analizar el embrión y tenía trisomía 13 y 18. Gracias a este resultado pudimos empezar nuestro camino en la reproducción asistida con una pista fiable: Teníamos un problema con la calidad de los embriones.

Llegado este punto, yo estaba emocionalmente devastada. Por un lado, la frustración de haber estado embarazada hasta en tres ocasiones y ver que tu sueño se escapa.

Has pasado meses en los que te has hecho ilusiones, habíamos pensado cómo anunciar a nuestra hija que tendría un hermanito, habíamos proyectado nuestro siguiente verano... y esa imagen se alejaba.

Cada vez te va costando más ilusionarte y confiar en que las cosas irán bien.

Mientras tanto, a tu alrededor no dejan de anunciar embarazos y piensas: ¿por qué en mi caso es diferente? ¿por qué no lo consigo?. Y cada vez que te dicen eso de "la naturaleza es sabia" se te clava una espinita; y cada vez que te dicen "tienes que relajarte y llegará" piensas si todas esas embarazadas que hay a tu alrededor, que trabajan el doble de horas que tú, que no dejan de quejarse del estrés que sufren, estarán relajadas... Porque tú haces deporte, meditas, cuidas tu alimentación y pasas tiempo de calidad con la gente que quieres, pero todo eso no es suficiente.

Nuestro deseo de volver a ser padres era tan fuerte que enseguida nos pusimos a buscar alternativas, teníamos dos: adopción y reproducción asistida. Fuimos a por ambas.

Nos apuntamos a una charla sobre adopción y ese mismo día nos inscribimos en la lista de espera para pasar la idoneidad para adopción nacional. Llevamos en la lista de espera desde diciembre del 2019, escribo esto en julio de 2021 y aún no nos han llamado. Y ese paso sólo es para pasar la idoneidad.

En ocasiones algunas personas juzgan a quienes acudimos a reproducción asistida diciendo que con la de niños que hay en el mundo es más fácil adoptar, bueno, pues doy fe de que no lo es.

Como he dicho, iniciamos las dos vías en paralelo, así que empezamos a visitar clínicas de fertilidad. Visitamos unas 7 porque queríamos conocer diferentes opiniones, empaparnos bien del tema e informarnos muchísimo.

En la primera clínica a la que fuimos nos cobraron 150 euros por la primera consulta, salí de allí con las recetas ya de la medicación para hacerme la estimulación, es decir empezar a pincharme, pero decidí no hacerlo, decidí seguir informándome.

Habrá a quien eso le funcione pero a nosotros nos pareció demasiado precipitado. Pagamos muy caro cada fracaso, económicamente y sobre todo, emocionalmente, así que no quería jugármela tan rápido. No quería tener otro aborto.

Mientras íbamos visitando más clínicas iba haciéndome diferentes pruebas.

Por primera vez en mi vida me hablaron de reserva ovárica. Desde que me vino la regla por primera vez he hecho mis revisiones ginecológicas y nunca nadie me habló de ello. Me salió 0,7, era bajita, pero había que intentarlo.

Cuando nos decidimos sobre la clínica y el tratamiento, empecé con el Testogel y cuando ya me tocaban los pinchazos llegó el confinamiento y cancelaron el tratamiento y la punción. Tuve que esperar dos meses a que se reanudaran los tratamientos.

Si una cosa he ido aprendiendo en este mundo de la infertilidad es que los imprevistos y las esperas son de lo más habitual y de lo primero que tienes que armarte es de paciencia porque no controlas nada.

A finales de Mayo del 2020, en plena pandemia por COVID, por fin empecé mi primer tratamiento de fecundación in vitro.

Iba con mi justificante de desplazamiento por visita médica, las carreteras vacías, las calles vacías y yo iba sola a las visitas de control porque tenía un objetivo claro, iba a ser mamá.

De la primera estimulación conseguí 9 óvulos. Nada mal para mi AHM y estar casi a punto de cumplir los cuarenta. Cinco días después llegaron tres a blastocisto, les hicieron la biopsia y al frigo.

Con el buen resultado de óvulos que habíamos obtenido de la primera punción, la doctora me propuso hacer duo-stim, una segunda estimulación en el mismo ciclo, que se inicia 5 días después de la punción y fuimos a por ello.

Conseguí más o menos el mismo número de óvulos pero en este caso sólo uno llegó a blastocisto. Cuando recibimos el resultado del  DGP (Diagnóstico Genético Pre-implantacional) de los cuatro, tres eran aneuploides y uno mosaico, es decir, no concluyente.

Yo tenía pánico a tener otro aborto. Nos asesoramos con varios profesionales sobre la posibilidad de transferir el embrión mosaico y finalmente tomamos una decisión difícil: No lo íbamos a transferir porque nos habíamos metido en el mundo de los tratamientos para conseguir un bebé, para jugar al azar lo podíamos seguir intentando de manera natural.

Mi pensamiento era que el día que me haga una transferencia quiero tener una seguridad de que va bien y no de estar jugando a la lotería de nuevo.

Decidimos hacer un tratamiento más y como la estimulación anterior había ido bien, repetimos la misma medicación.

Ya iniciado el tratamiento empecé a leer en la #Infertilpandy que en muchas ocasiones a la baja calidad ovocitaria se sumaban problemas en el semen que no se detectaban con las pruebas que ya habíamos hecho, seminograma y FISH.

Le comenté a mi chico que quería hacer el COMET, un test para ver la fragmentación de la doble cadena del ADN espermático. Al principio, él era un poco reacio porque esa idea venía de lo que yo había leído en redes sociales y no de lo que nos habían aconsejado los doctores.

Al final, yo creo que por contentarme, accedió a hacerse el test. El resultado fue alto porcentaje de fragmentación (80%), así que aplicaron Fertile chip en laboratorio y conseguimos otros dos blastos. Aún así, ninguno era bueno. El DGP nos dijo que los dos eran aneupolides, así que bueno, ahí acabó mi experiencia con la fecundación in vitro...

Yo ya tenía 40 años y mi hija ya tenía 4 y yo quería tres y todos seguidos, veía que el tiempo iba corriendo en contra y no tenía más tiempo ni dinero que perder.

Decidimos tomarnos el verano de descanso. Emocionalmente necesitaba digerir todo lo que había pasado. Las tres estimulaciones habían sido en apenas tres meses y necesitaba procesarlo.

En ese momento el duelo genético no fue algo que me afectara tanto, lo acepté y lo abracé porque mis posibilidades de ser madre no se acababan ahí, nos quedaba la vía de la ovodonación, así que de entrada eso era lo más importante, aún había esperanza. Sin embargo, llegado el otoño, cuando ya estaba en la clínica buscando donante, me vino el bajón del duelo genético y busqué ayuda psicológica.

En mi caso tengo decir que no he tenido miedo a quererle diferente, esa duda no le ha tenido nunca, pero sí que, al final, tengo una hija de mi óvulo y ahora voy a tener otro que no, y eso sí me creaba ciertas inseguridades y miedos.

Pienso si en el futuro se van a sentir diferentes, si el segundo se va a sentir menos hijo mío por no ser mi óvulo... Me ayudaron muchísimo las sesiones con la psicóloga.

También hice una sesión con la psicóloga de la clínica de fertilidad, que me ayudó a tomar con más naturalidad cómo compartir esa información con mi hijo llegado el momento. Cada familia debe decidir con quién va a compartir esa información, en nuestro caso sólo lo compartimos con nuestros padres y cuando llegue el momento se lo contaremos a nuestros hijos.

Como he dicho antes, este camino está lleno de esperas y para encontrar una donante tuvimos que esperar tres meses ya que hicieron varios cruces que resultaron ser no compatibles.

Buscábamos una donante con fertilidad probada y mi pareja es portador de 3 mutaciones genéticas, así que nos teníamos que asegurar que la donante no fuera portadora de las mismas.

Finalmente encontramos donante y el tratamiento fue muy bien, conseguimos siete blastos y tras el DGP, cinco de ellos eran euploides.

Cuando haces tratamiento de ovodonación, como la donante siempre es menor de 35 años no es necesario hacer DGP pero en nuestro caso preferimos hacerlo.

De no haberlo hecho quién sabe, quizá el primero de los embriones que me hubieran transferido hubiera sido un aneupliode, habría tenido que pasar por un aborto y sobretodo habría tenido la incerteza de no saber qué ha ido mal. Ahora tenemos cinco blastos euploides, me he transferido uno y tengo la tranquilidad que todo lo que hemos podido preveer está controlado, y si por lo que sea no va bien, sabemos que no será estadística ya que a ninguna edad el 100% de los embriones son sanos, sabremos que nos falta mirar alguna cosa, que algo se nos ha pasado por alto.

Cuando estaba apunto a hacerme la transferencia, como había visto en la #Infertilpandy que varias chicas habían tenido problemas con la ventana de implantación, pregunté a mi doctora sobre el test endomeTRIO. Ella me dijo que al tener una hija y haber tenido varios embarazos sin problemas no creía que tuviera problema con la ventana de implantación, y que hacer el test implicaría que la transferencia no podría ser en ciclo natural, pero que si quería podía mirarme la microbiota. Y suerte que sí quise.

Como mirar la microbiota era simplemente preventivo para ir más tranquila y nada hacía pensar que podría salir alterada, empezamos a preparar la transferencia. 36 horas antes recibí una llamada de mi doctora, la microbiota había salido alterada y teníamos que cancelar. Imaginaos el chasco por un lado y el alivio por otro...

Con esa microbiota la transferencia hubiera acabado en un aborto. Tras consultar con un microbiólogo, la doctora me envió el cocktail de medicación y tres semanas después de haber tomado los antibióticos y combinación de 3 probióticos repetimos la microbiota. En esta segunda prueba ya no había patógenos, aunque el nivel de lactobacillus no era el óptimo. Aún así, valoramos que como el resultado de la microbiota tarda tres semanas en realidad mi situación era mejor de lo que ponía en la microbiota y decidimos programar la transferencia, que esta vez sí pudimos hacer.

Fue muy emocionante ver que por fin se culminaba un proceso, ver como ese pequeñín ya estaba dentro de mí y ahora empezaba mi papel.

Cuando haces ovodonación hay un momento en que te sientes fuera del proceso. Es tu donante quien hace la estimulación, tu pareja la que va a dar la muestra y tú eres sólo una espectadora. Pues bien, el día de la transferencia por fin llegaba mi momento de decirle a ese bebé que soy su madre, que lo voy a cuidar y que por favor se quede.

Ha sido un camino bastante difícil, bueno, lo está siendo, porque no ha acabado, mientras escribo estas líneas estoy embarazada de 9 semanas. He de decir que uno de mis pilares principales en todo este proceso, aparte por supuesto de mi pareja que ha sido sin duda mi mayor apoyo, ha sido la #Infertilpandy, un grupo de mujeres que estamos o hemos pasado por experiencias similares, donde nos escuchamos sin juzgarnos, donde nos asesoramos, nos acompañamos, nos consolamos cuando las cosas van mal y nos alegramos por nuestras compañeras cuando las cosas van bien, porque esos éxitos nos dan esperanza a todas.

Todo eso es muy difícil encontrarlo en otro sitio, al final las personas a las que más quieres acaban haciendo un comentario con muy buena intención pero no por eso menos hiriente.

Aún recuerdo como personas de mi familia después de tres abortos, cuando les comentamos que íbamos a ir a una clínica de fertilidad nos decían que nos quedáramos como estamos. Es cierto, estábamos muy bien, con una hija maravillosa y eso nunca lo hemos perdido de vista, pero si nosotros queremos luchar por nuestro sueño, es una decisión personal y escuchar que hay quien piensa que te estás equivocando no ayuda ni aporta nada.

Tanto mis padres como mis suegros han tenido una actitud admirable, hemos sido totalmente transparentes con ellos en todo el proceso y nunca nos han hecho ningún comentario fuera de lugar, nos han escuchado y acompañado sin preguntar, sólo han estado ahí y eso es lo más importante, no hace falta nada más.

Mi marido y yo tenemos un mantra: "Que nuestro sueño no empañe nuestra realidad, que es preciosa".

Si todo esto no sale bien y nos quedamos como estamos, pues mira, tenemos una hija maravillosa y sabemos que lo intentamos por todos los medios. Por otro lado, no sé si le pasará a más gente pero también te ronda otro miedo, ¿y si vamos a peor? Yo siempre contesto lo mismo, que esto es la vida, y quien no se arriesga, no gana.

Con el tema del duelo genético me apetece contaros una conversación que tuve con mis padres: Ellos saben que mi bebé es de ovodonación y nunca me han hecho ningún comentario fuera de lugar, pero yo tenía la necesidad de verbalizar algunas cosas con ellos. Quería preguntarles si creían que iban a querer al bebé igual que a mi otra hija, si no lo iban a sentir diferente porque no llevaría sus genes. Era una respuesta que ya sabía o ya me imaginaba pero necesitaba oírla.

Fue una conversación muy emotiva e íntima y me ayudó a disipar mis miedos. Evidentemente depende de la persona y el tipo de relación que tengas, pero yo lo he preferido así.

Me siento super afortunada de tener los padres que tengo y creo que ese ejercicio fue una parte importante de la superación del duelo genético. Sabes que está bien por ese lado y eso me da tranquilidad.

Ahora sé que el día de mañana puedo estar tranquila que cuando mi hijo sepa más detalles sobre su origen, sabrá que las personas que más lo quieren ya lo saben y que eso no marca ninguna diferencia.

Otro de los problemas derivados de pasar por un tratamiento de reproducción asistida, y más si es ovodonación, que generalmente implica procesos más largos y con mayor desgaste emocional, es que necesitas todas tus energías centradas en este tema y evidentemente eso tiene un impacto en el resto de tu vida. En mi caso he tenido algún conflicto familiar al que no le he podido dedicar la energía que requería, he tenido que priorizar.

En otras circunstancias, me habría acercado más y esta vez, cuando lo he hecho, me han herido y no he tenido fuerzas para enfrentarlo y solucionarlo, así que me he alejado porque lo último que necesitaba eran más problemas. Con esto quiero decir que a veces en la vida toca elegir tus batallas y que no llegamos a todo. De la misma manera, los demás tienen las suyas y quizá tampoco llegan.

Si alguna me pidiera un consejo sin duda sería que habléis mucho con vuestra pareja, que los dos estáis pasando por lo mismo y que se trata de salir más fuertes de esto y si puede ser, con un bebé en brazos.

¡Mucha suerte a todas!"

 

Muchísimas gracias, Helena, por abrir tu corazón de par en par.

No dejéis de leer también la entrevista a Argia, donde comparte experiencia acerca de la maternidad con un hijo nacido sin tratamiento y otro hijo a través de ovodonación, tras sufrir la infertilidad secundaria.

Muchas gracias por estar ahí.

Nube.

Somos #Infertilpandy

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