lunes, 22 de febrero de 2016

Y llegó el día de la beta...

Me salto una vez más el orden cronológico y os contaré como fue ese día para dejar las sensaciones y sentimientos de la betaespera en este otro post simultáneo.

Allá vamos...


Página 19 del libro "Agujetas en las alas" de Dani Rovira.*

Ese día nos levantamos tempranito para acudir a la clínica. Me duché, nos arreglamos, desayunamos... y salimos rumbo hacia allí con muchísima esperanza.

De camino y a mi lado de la carretera vi un conejito que había salido a buscar alimento dando saltitos. No pude evitar pensar que era una señal y me sacó una sonrisa.

Una vez en la clínica, al poquito me llamaron para ir a la pequeña sala donde extraen la sangre y me preguntó la enfermera cómo me sentía y si había tenido manchados. Dije que me sentía bien, un poco nerviosa y que, por suerte, no había tenido ningún manchado. 

Cerré los ojos, como siempre, sentí el pinchacito, me pegó el esparadrapo y me dijo que en unas tres horas recibiríamos la llamada con el resultado.

Volvimos a casa, fuimos juntos a hacer la compra para darle a ese tiempo de nerviosismo algo de tranquilidad y tareas que nos evitase pensar y cuando llegamos ¡tenía una llamada perdida de hacía dos minutos! 

Habían llamado antes de la hora que dijeron (lo cual me parece genial para no incrementar la tensión si dicha llamada se retrasa). No sé qué me pasa que nunca oigo el móvil, a pesar de haber comprobado tres veces que lo tenía a máximo volumen... pero casi mejor, porque devolví la llamada desde el fijo de casa con el manos libres, que se oye mejor, y así pudimos oír el “veredicto” los dos juntos.

La chica de recepción nos pasó con la enfermera, que confirmó mis datos con voz un poco aséptica (lo cual nos acojonó un poquito), y nos dijo: 
-Enhorabuena, estás embarazada.-

En ese momento se produjo un estallido bestial en nosotros: Mr. Cloud dio un salto y un grito y yo, como tenía el teléfono en la mano, me controlé un poco, al menos en la voz, pero me puse a llorar con una sonrisa de oreja a oreja y no podía parar de repetir "gracias, gracias, gracias".

No recuerdo bien qué más dijo o más bien cómo lo dijo. Le pregunté el valor de la beta (mi primera beta en sangre reflejada en un número) y su respuesta fue 440. 
Nos aclaró que a partir de 100 era embarazo, así que era un buen valor. 
Me dijo que continuase con la medicación como hasta ahora y que a partir de la semana 12 (creo) irían quitándomela progresivamente. No presté mucha atención, mi alegría no me dejaba, porque ya cara a cara el día de la ecografía me enteraré bien.

Me pasó con la enfermera para coger la cita para la eco, que nos dieron para el 2 de marzo, y hasta aquí la llamada.

Desde entonces no puedo describir lo que sentimos, era una mezcla tan grande de sentimientos, todos preciosos y positivos, que no podíamos parar de llorar y reír a la vez. Fue muy intenso e inolvidable.


Una vez que recibimos el positivo y hasta el día 2 de marzo que es el día que tenemos la primera ecografía junto con mis queridas @IndiaSerMama y @ajdufyrjjjkk (Ayoli, nunca te he preguntado... Te eligió el nick un gatete?) son muchos días de espera en los que no tienes confirmación de que todo sigue bien, por eso ayer domingo decidimos Mr. Cloud y yo que era el momento adecuado para desempolvar ese ClearBlue, que llevaba una eternidad sepultado en el cajón de las medicinas para ni verlo, y usarlo por fin, ya que yo me había prometido a mí misma que ese test solo podría dar positivo.

Además no habíamos visto nada por escrito que nos confirmase el resultado, ya que la comunicación fue vía telefónica y aún no habíamos ido por el informe, claro... 

¿Y si se habían equivocado y nos habían llamado a nosotros con la beta de otra chica? Sí, son paranoias absurdas, pero por un microsegundo estas cosas se me suelen pasar por la cabeza...

Así que con la primera orina de la mañana lo usamos y ¡tachán! salieron las palabras mágicas “Embarazada”, pero nadie me avisó ni había leído nunca que para que saliesen las semanas había que volver a esperar con el relojito parpadeante y me dio un poco de yuyu que tras la espera saliese el “No” o nada... pero por suerte lo que reflejó la pantalla fue “2-3” y pudimos respirar tranquilos.




*Quería ilustrar este post con una página del libro de Dani Rovira “Agujetas en las alas y 88 razones para seguir volando” que parece hecha para la #Infertilpandy. (Espero no tener que quitarla por temas de derechos de autor, en realidad es promoción...)
El libro al completo me parece una maravilla tanto por su texto, compuesto de microrelatos de pocas líneas que me recuerdan a la fragilidad y belleza de un haiku, como por sus preciosas ilustraciones.

Creo que la magia de la vida hizo que llegase a mis manos su página 19 justo en estos momentos para poner palabras e imagen a lo que siento tras la noticia de mi embarazo.

El miedo nunca ganó a la felicidad. El miedo

tan solo era una palabra de cinco letras.


Poco más que decir... En mi historia el miedo y la cautela nunca fueron una ayuda y hasta el momento la felicidad parece que por fin se abre paso...

8 comentarios:

  1. Que entrada más bonita y esa cita super acertada. Me alegro mucho por ti cielo y por ese momento Clear Blue que dice a las claras, lo que ya es una realidad: ESTÁS EMBARAZADA!!!!!!!

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    1. Menos mal que le hice foto porque ya se apagó la pantallita... Con lo que vale ya le podían poner una pila mejor, copón!

      Uff... Aún me parece mentira... Espero que todo esté bien para la eco y me lo crea un poco más.

      Un besazo, mi niña!

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  2. Me alegro muchísimo!!
    Qué emoción saber que lo has conseguido. Enhorabuena y a disfrutar!!
    Un abrazo

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    1. Sí!!! Estamos preñis!!! Tú cómo te encuentras? Y cuándo te toca la eco?

      Besazos para ti, guapísima!

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  3. Ayyyy!!!! Nube cómo me he emocionado al leerte!!!!
    Qué pasada de sentimientos a flor de piel.
    Besos grandes

    PD: no conocía el libro, pero lo apunto.

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    1. Muchas gracias, bonita!

      Es un libro muy bonito, pero es que además con esa página me quedé hipnotizada, parece hecha pensando en todas las infertilgladiadoras.

      Muchos besotes de oso polar (que hoy tengo mucho frrrrrrrío)

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