domingo, 8 de noviembre de 2015

Recopilemos...

He tardado mucho tiempo en decidirme a escribir un blog sobre mi camino hacia la maternidad, así que para que entendáis por qué estamos en este punto (en espera para iniciar una ovodonación), creo que es necesario que os ponga en antecedentes.

¿Cómo resumir todo este periplo de años en una entrada? Imposible.

Creo que la única manera es haceros un resumen por capítulos para que tampoco se haga muy pesado y probablemente en el futuro tenga que volver a temas pasados para completar sensaciones y pensamientos en cada uno de los tratamientos, pero de momento, empecemos por el principio...

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Mi chico y yo nos conocimos cuando rondábamos los 20 años y desde antes del año de estar juntos teníamos muy claro que queríamos compartir el resto de nuestra vida juntos y que queríamos tener hijos.

Los dos siempre hemos sido muy niñeros y hemos disfrutado mucho de los sobrinos, hijos de primos, de amigos... Con la certeza de que tendríamos los nuestros, dos como número ideal y hasta fantaseábamos con sus nombres.
Por aquel entonces nunca pensamos que tendríamos ningún problema para concebir, ¿quién piensa en esas cosas con 20 años? De hecho yo siempre había tenido el instinto maternal desarrollado desde bien chiquitita y una imagen de mí misma como de una mujer fuerte y sana, desde siempre he seguido la estela de mi padre y he sido reacia a tomar medicamentos si no era estrictamente necesario y pocas veces había tenido problemas de salud.
En aquella época luchamos muchísimo para establecernos y conseguir un trabajo. Cosa que nos obligó a vivir separados durante largos periodos de tiempo, pero todo ello sirvió para fortalecer la relación y finalmente poder vivir juntos.

Nos mudamos a otra comunidad y empecé a trabajar en un puesto que me requería mucho tiempo y no me daba respiros ni para ir al médico (tampoco lo necesitaba) y con este ritmo de trabajo fui retrasando el ir al ginecólogo porque realmente mis ciclos eran regulares y nunca había tenido ningún problema, así que hasta que con la crisis me despidieron después de años de servicio, decidí aprovechar para hacer cosas que había ido retrasando tanto de ocio como de salud y con 32 años pedí cita por primera vez para el ginecólogo.

Ahí empezó todo...


2 comentarios:

  1. hola bonita!! bienvenida al desahogo virtual, por aqui te seguire tamb como en la pandy , un beso

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    1. Gracias, guapa! Sí que me va a venir bien, que en 140 caracteres hay que hacer encaje de bolillos para poder expresarse! Jejeje

      Un beso!

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